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Creado el 31 Mayo. 2017
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Gran parte de la industria con años de tradición en la formación de sus equipos, el diseño de sus estrategias o la explotación de sus nichos de negocio, de forma voluntaria o forzosa, se está viendo obligada a adaptarse a las nuevas condiciones de los mercados. Uno de los movimientos más frecuentes en esta industria, incluida la banca comercial y de inversión, es cómo la inteligencia artificial puede servir de ventaja competitiva para ganar dinero al viejo y nuevo estilo.

Métodos como el aprendizaje automático o el aprendizaje profundo están ayudando a las entidades en numerosos campos operativos. Y lógicamente, las APIs especializadas en machine learning y deep learning son el punto de partida de cualquier transformación. Gracias a ellas los bancos pueden crear productos finalistas que aporten valor a la entidad y sus clientes: permiten extraer datos relevantes de Big Data, búsqueda de patrones que faciliten ofertas más personalizadas, ajustes de precios o detección de procesos de fraude bancario.

Hoy en día existen interfaces de desarrollo de aplicaciones con características de procesamiento de lenguaje natural o reconocimiento de imágenes y voz (aprendizaje profundo) o la elaboración de modelos predictivos para establecer proyecciones (aprendizaje automático). Esto tiene algunas aplicaciones prácticas: definición de producto y clientes (saber qué servicios le interesan a cada tipo de usuario mediante la segmentación de clientes); gestión de riesgos (la concesión de préstamos siempre va asociada al posible impago); y técnicas contra el fraude.

Todo esto es posible por la evolución natural de los equipos de datos dentro de los bancos: de inteligencia de negocio (herramientas SAS, Excel y PowerPoint) a equipos de ciencia de datos (programación en lenguajes como R, Python o Scala); visualización de datos con librerías JavaScript como D3 o herramientas de cuadros de mando como Tableau; la plataforma de computación distribuida de código abierto Apache Spark; o el sistema de almacenaje de datos Apache Hive, con Apache Hadoop, para la realización de consultas y análisis de los datos con HiveQL

Definición de producto

Las tres preguntas clave en el uso de aprendizaje automático para la definición de productos y servicios y la necesaria segmentación de los clientes es de dónde vienen, dónde están y hacia dónde van los usuarios de banca. Para ello es obligada la creación de un modelo predictivo que sea interpretable por los equipos de operaciones, con el cliente en el centro de la lógica de negocio y que motive acciones concretas. La idea es definir servicios que se ajusten a las necesidades e intereses de los clientes, tanto en el estudio de los hábitos de consumo como de los canales donde los usuarios de banca muestran un mayor compromiso.

Gestión de riesgos

La crisis internacional de 2007 tuvo consecuencias importantes en la forma en la que las entidades financieras, de inversión o comerciales, medían el riesgo en sus operaciones de negocio. Un informe reciente de MacKinsey&Company establece un cambio de concepto interesante: mientras que a día de hoy sólo un 15% del control de riesgo bancario recae en la analítica, en 2025 ese porcentaje crecerá hasta el 40%. Esos cambios siempre son progresivos, y como indica el análisis, los bancos no tienen que esperar y pueden aplicar ya procesos de machine learning

Ese movimiento de competencias en la gestión de riesgo se ve bien en este gráfico, que explica cómo los bancos modificarán estructuras para asumir los retos del nuevo modelo, basadas en tecnología de Big Data como el aprendizaje de máquina:

No sólo se dedicarán más recursos a la detección temprana del riesgo y no tanto a la solución de problemas. Esto es una decisión estratégica de mucho calado. También los equipos recibirán formación o se buscará talento externo para combatir las nuevas formas de riesgo bancario, fundamentalmente los ataques cibernéticos. La ciberseguridad se ha convertido en un objetivo estratégico en las empresas y dentro del sector financiero es un departamento de enorme interés.

Técnicas contra el fraude

El uso del aprendizaje automático para evitar el fraude financiero se cimenta en métodos que se pueden separar en dos grandes grupos generales: aprendizaje supervisado y aprendizaje no supervisado. En los métodos de aprendizaje automático, la máquina aprende a detectar comportamientos anómalos a partir de una submuestra aleatoria de datos, la cual es clasificada como fraudulenta o no. Con la repetición sucesiva de este procesamiento de información, la máquina mejora su capacidad predictora y es capaz de prever posibles fraudes.

Los métodos de aprendizaje supervisado más utilizados en este caso son las redes neuronales supervisadas y redes neuronales difusas para evitar tanto el fraude telefónico como las estafas con tarjetas de crédito y débito.

El aprendizaje no supervisado, a diferencia del que sí lo es, no cuenta con la existencia de un conjunto de datos de muestra que permite el aprendizaje de máquina, sino que el método tiene como objetivo la identificación de patrones o características similares que permiten hacer subgrupos del volumen total de los datos. Son habituales métodos como las redes bayesianas o los Modelos Ocultos de Markov para establecer probabilidades y reducir la incertidumbre sobre si realmente se ha producido un fraude financiero en un comportamiento.

Esto es importante porque, a día de hoy, la mayoría de bancos del mundo fundamentan su lucha contra el fraude en la elaboración de modelos de patrones derivados de subconjuntos de transacciones históricas. Por tanto, la capacidad de las entidades para evitar el fraude que se comete por primera vez y en tiempo real es muy reducida. Además, esos modelos históricos no tienen la actualización debida por razones de costes. Otro elemento importante es la balanza de satisfacción del cliente: las entidades financieras siempre miden la cancelación de operaciones supuestamente fraudulentas por miedo al enfado del cliente que, a diferencia de lo establecido por el modelo predictivo, hizo una operación legal.

Algunas empresas del mercado financiero se han especializado en solucionar estos problemas. Brighterion es una de las fintech que hoy en día destacan por sus servicios de aprendizaje automático para la prevención del fraude bancario asociado a tarjetas de crédito, por poner un ejemplo. Los productos de la compañía combinan hasta 10 tecnologías de inteligencia artificial, con las que la máquina es capaz de aprender, predecir y tomar decisiones en tiempo real. Es una plataforma de computación cognitiva. Brighterion dispone de cuatro productos antifraude:

● iPrevent: la plataforma es capaz de registrar y aprender los hábitos de comportamiento y consumo de los titulares de cada una de las tarjetas expedidas por una entidad bancaria. El objetivo: establecer líneas rojas que detecten posibles comportamientos anómalos en el uso de esas tarjetas.

● iDetect: herramienta capaz de detectar violaciones de datos personales o de seguridad relacionados con tarjetas de crédito y transacciones irregulares.

● iPredict: herramienta de prevención de riesgos para créditos bancarios.

● iComply: uso de procesos de aprendizaje no supervisado para detectar comportamientos de lavado de dinero internacional. La plataforma recibe datos de numerosas fuentes, siempre en tiempo real, analiza los datos y sigue el flujo de dinero entre clientes y organizaciones para evitar el lavado.

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Creado el 09 Ene. 2017
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Hoy en día algunos expertos señalan que los chatbots conversacionales serán las futuras aplicaciones, con un grado de intimidad aún más elevado en su relación con los usuarios. La banca es uno de los sectores que está explorando poco a poco cómo los bots pueden ayudar a mejorar la experiencia financiera con sus clientes y cómo esa relación puede llevarles a dar un mejor servicio y obtener una ventaja competitiva con respecto a sus rivales. Hay algunos casos reseñables.

Hay tres datos que avalan esta tesis:

1) La penetración de los teléfonos inteligentes en el mercado mundial es imparable: aún existen países donde la incorporación de los dispositivos está siendo más lenta, pero en el resto está acelerada. En 2016 se espera cerrar la cifra de usuarios de teléfonos inteligentes en los 2.100 millones. Este es un gráfico con su evolución:

2) El crecimiento de las aplicaciones de mensajería instantánea es enorme: hoy en día las curvas de uso y crecimiento de las aplicaciones de mensajería instantánea y las aplicaciones de redes sociales ya se ha cruzado. La gente empieza a dejar de estar en las redes sociales y comienza a estar en otros productos como WhatsApp, Telegram, Facebook Messenger, WeChat, Snapchat… La oportunidad es evidente. WhatsApp tiene más de 1.000 millones de usuarios activos al mes. WeChat algo menos. Aquí hay un par de gráficos de Statista: para WhatsApp y para WeChat

3) El volumen de mensajes en este tipo de aplicaciones no deja de crecer: si uno observa las cifras de aumento del número de usuarios activos al mes y el volumen total de mensajes en ese tipo de aplicaciones, el futuro podría ser prometedor.

Al final hay dos reglas que suelen ser bastante habituales en el mercado de la tecnología: es necesario crecer en horizontal y alcanzar cierto volumen para monetizar, y es imposible hacerlo si no estás donde se encuentran los usuarios. Las aplicaciones de mensajería instantánea, detrás de las que hay algunas grandes redes sociales, han lanzado herramientas gratuitas a la espera de monetizar.

Qué pueden hacer los bots para la banca

Hay varios tipos de operaciones que ya no es necesario que se realicen por un usuario a través de una aplicación y, mucho menos, desplazándose hasta la sucursal. De hecho, ni siquiera con la intervención de un empleado. Qué acciones puede hacer un bot para cualquier banco sin que la experiencia pierda valor:

● Alertas y notificaciones: las entidades pueden utilizar los bots para enviar alertas y notificaciones a sus usuarios sobre operaciones de todo tipo. Pueden notificar el ingreso de un cobro o la nómina, el pago de un producto o servicio a través de la tarjeta, el cobro de alguno de los recibos domiciliados… Pero incluso en cuestiones menores, pero importante para la experiencia como el soporte: usuarios que necesitan cancelar, consultar el saldo o pedir un nuevo PIN de su tarjeta de débito o crédito… Un bot asistente 24/7/365.

● Personalización de la oferta: los bots son un elemento muy útil para interactuar con el usuario y conocerlo, sin que resulte excesivamente invasivo, sobre todo si se utilizan mecanismos de gamificación para conseguirlo. Es un paso previo a la personalización de ofertas ajustadas a los gustos, valores y personalidad del cliente, al que con frecuencia se le conoce bastante poco.

● Depósito de cheques: hoy en día existen grandes empresas como IBM con Watson y Microsoft con Azure que disponen de servicios que permiten ya el reconocimiento de imágenes aplicado a operaciones financieras. Es tan sencillo como hacer una foto del cheque donde se vea la cifra del depósito.

● Pagos móviles persona a persona: los bots se han convertido también en una oportunidad para pagos rápidos entre amigos, sin muchas complicaciones y sin necesidad de la intervención de ninguna entidad financiera. Ya existen algunos casos prometedores de este tipo de propuestas: un ejemplo es Mypoolin ChatBot, una UPI (Interfaz de Pagos Unificado) o sistema de pago instantáneo desarrollado por la Corporación Nacional de Pagos de India. Cada UPI está desarrollada sobre la base de una infraestructura IMPS (Immediate Payment Service) para la transferencia de dinero entre cuentas bancarias mediante el uso de identificadores únicos como el número de teléfono móvil o un VPA (una dirección de pago única), sin la necesidad de usar número de cuenta, un elemento que genera incertidumbre en el usuario.

Cómo pueden ayudar los bots a la banca

Existen algunos otros ejemplos interesantes de bots bancarios que son una muestra de lo que estos prototipos pueden darle a la banca como sector productivo. MyKai es un chatbot desarrollado por la startup Kasisto, la cual es conocida en todo el mundo por su plataforma conversacional de inteligencia artificial KAI. Al final, KAI es un asistente virtual e inteligente que interactúa con los usuarios a través de dispositivos móviles, aplicaciones de mensajería instantánea, wearables… La integración con plataformas de terceros se produce a través de su API y sus SDKs. Todas sus ventajas se basan en un motor de procesamiento del lenguaje natural.

Una de las aplicaciones que con más fuerza apuesta por la integración de procesos vinculados a cliente a través de chatbots convesacionales es WeChat, sobre todo el mercado que mejor conoce esta herramienta de mensajería instantánea: China. Empresas como Facebook, WhatsApp o Telegram se están fijando especialmente en cómo WeChat tuvo éxito en el mercado asiático, en gran medida en la creación de pequeños bots que facilitan servicios a los usuarios como compra de comida a domicilio, petición de un taxi, transferencia de dinero entre cuentas bancarias… 

Al final, los bancos obtienen varias ventajas interesantes con la llegar de los chatbots:

● Reducción de costes e incremento de los ingresos: a media que se mejora la experiencia de los usuarios y se facilitan los procesos con los que están vinculados, las fricciones se reducen y las operaciones aumentan. Las comisiones vinculadas a toda esa operativa hacen crecer los ingresos y, además, los costes asociados a la misma se reducen a la mínima expresión.

● Mayor eficiencia: los clientes pueden acceder a las respuestas que necesitan de forma directa, sin necesidad de esperas. Se ahorra mucho tiempo.

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Creado el 02 Ene. 2017
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Uno de los retos de la plataforma abierta de APIs de BBVA es “hacer la vida más fácil tanto al desarrollador como al responsable de negocio”. Y esto se consigue gracias a la integración de las APIs financieras en soluciones de diferentes sectores empresariales, subraya Martín Eizaga, product owner de Open Platform en BBVA España.

La seguridad es una de las premisas del equipo de Open APIs de BBVA. Eizaga incide en el proceso que se sigue en la integración de la API BBVA Cards: “el usuario final siempre tendrá que introducir sus credenciales de la banca online para ceder el acceso al desarrollador” y, además, BBVA sigue siendo el que gestiona y almacena esas credenciales.

Existe un segundo factor de seguridad que implica que se le manda un sms al móvil del cliente final para que autorice esta operación. Esta autorización no es indefinida, sino que tiene un periodo de caducidad y se ceden unos permisos específicos.

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Creado el 08 Sep. 2016
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Los móviles inteligentes se han convertido en el dispositivo más utilizado y más íntimo, no sólo como herramienta para contactar con los demás, también para hacer fotos, grabar vídeos, escuchar música, escribirnos con amigos o familiares mediante aplicaciones de mensajería instantánea, para trabajar… Y también para pagar. Los pagos móviles son una realidad que llega con timidez a nuestras vidas, en gran medida por la enorme penetración del pago en efectivo y con tarjeta. Pero casi todos los expertos avanzan que será la forma de pago habitual en el futuro.

Total Retail 2016 es uno de los últimos informes en facilitar algunos datos interesantes sobre la penetración de los pagos móviles en 25 países de todo el mundo, uno de ellos España. En el caso concreto de nuestro país, el 77% suele pagar de forma mayoritaria con dinero en efectivo, el 56% con tarjetas de débito, el 51% con tarjetas de crédito, el 43% con transferencia y sólo un 8% con el smartphone. De hecho, el 58% de los españoles asegura no haber comprado nunca a través de la tableta y un 55% no haber usado nunca su teléfono móvil. Otros métodos nuevos tienen mejor acogida entre los consumidores nacionales como el uso de PayPal o las tarjetas virtuales para realizar compras por internet.

Esto pretende ser un resumen del estado de los pagos móviles en algunos de los principales países del planeta, incluidos lógicamente los consumidores españoles: 

1.    M-Pesa, un caso de éxito procedente de Kenia

El único caso de éxito masivo de uso del teléfono móvil para el pago de mercancías o servicios tiene su origen en Kenia. M-Pesa (M de móvil y Pesa de dinero en swahili) es un producto de telefonía móvil de Safaricom, la filial de Vodafone en el país africano. M-Pesa permite pagar y recargar el saldo del teléfono móvil, enviar dinero a usuarios o no usuarios del servicio, retirar dinero en cajeros automáticos… El gran éxito se debe a que es un sistema que permite la bancarización de la población sin necesidad de ninguna sucursal. La idea es que termine por colonizar el continente a través de Uganda, Tanzania, Sudáfrica, República Democrática del Congo, Mozambique, Lesotho o Ghana. También están presentes en el continente asiático en Egipto y en el europeo en Rumanía.

Gracias a procesadores de pagos como M-Pesa, casi el 60% de la población de Kenia utiliza el móvil para realizar pagos y cobros de todo tipo. Se les ha facilitado un servicio que reclamaban a través de un dispositivo que ya conocían como el teléfono móvil. Ha incorporado a personas que estaban fuera de cualquier circuito financiero. En marzo de 2016, M-Pesa registró un crecimiento del 27,1% del número de usuarios activos no sólo en África, también en Asia o en Europa, hasta alcanzar una masa total de consumidores que rondaría los 25 millones

             2.   China, ejemplo de la evolución de los pagos móviles

Los expertos siempre dicen que si existe un país que ejemplifica a la perfección el comportamiento evolutivo que tendrán los pagos móviles en los usuarios a nivel mundial, ese país es China. De alguna forma es el microclima que anticipa la evolución natural de los hábitos de consumo con respecto a los pagos móviles. En este gráfico se puede observar el crecimiento casi calcado entre China y el mundo en la elección del teléfono móvil como principal dispositivo de pago de productos o en la predisposición del consumidor a cargar crédito en el smartphone

3. ¿Pagos móviles? Tienda física y online a través del PC

Un buen gráfico para detectar la penetración real que tienen los pagos móviles son las respuestas sobre el método de pago favorito a la hora de comprar productos y servicios. Lo de menos es el tipo de mercancías, y lo realmente interesante es la tendencia en los porcentajes. En el gráfico de abajo, con datos de Total Retail 2016, el método de pago favorito es la tienda física, seguido de la compra online a través del ordenador. La vía con peor acogida es la más reciente, el uso de wearables (dispositivos ponibles) como relojes o gafas inteligentes, seguido del pago online mediante el teléfono móvil. Los pagos móviles no están, todavía, entre los canales que mejores sensaciones generan entre los consumidores. 

En el caso de España, el estudio ‘Los medios de pago, un paisaje en movimiento’, del Centro del Sector Financiero de PricewaterhouseCoopers y el IE Business School de junio de 2015, sitúa a los pagos móviles (con wallet en el smartphone) en una situación retrasada con respecto a otros métodos de pago: efectivo, tarjetas, transferencias, cheques o aplicaciones. Este es un gráfico de barras especialmente revelador porque también existe una categorización por franjas de edad. 

4. La frecuencia: un aspecto interesante

Un dato interesante para medir la evolución en los hábitos de consumo y el espacio que los pagos móviles encuentran poco a poco entre las vías escogidas por los consumidores es la frecuencia con la que utilizan este método de pago. Frente a las cifras totales y porcentuales del uso de los pagos móviles, la frecuencia con la que se usan los smartphones para comprar productos y servicios ofrece una métrica de calidad, no tanto de cantidad. El informe Total Retail 2016 ofrece una evolución importante: en 2012, el 70% de los consumidores reconocían que nunca utilizaban sus dispositivos móviles para comprar, mientras que en 2015 bajó hasta el 46%.

Las previsiones de los expertos señalan que, a comienzos de 2019, el 80% de los consumidores usará el teléfono móvil al menos una vez al año para hacer algún tipo de compra. Ejemplo de esta evolución natural es la tipología de tráfico que reciben los grandes retailers online en sus plataformas: en su mayoría es móvil. 

 

5. Otra métrica de calidad: cantidad de dinero por método

Otro aspecto para medir la evolución de los pagos móviles es la cantidad de dinero que los consumidores están dispuestos a pagar en función del sistema de pago. En este caso, los pagos móviles siguen siendo una vía que ofrece pocas garantías a los usuarios, aunque esto no vaya asociado tanto a la sensación de falta de seguridad, sino a la novedad y la falta de costumbre. Aquí un gráfico con la cantidad de dinero que los usuarios están dispuesto a pagar por método, según PWC. 

Creado el 05 Sep. 2016
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El crecimiento en el uso de los pagos móviles en España es bastante tímido: el proceso de transformación de los hábitos de consumo siempre necesita tiempo. Hoy en día, los consumidores españoles están más acostumbrados a utilizar el dinero en efectivo, las tarjetas o la compra online a través del ordenador. Acompañando a ese cambio de filosofía, las empresas privadas, ya sean bancos o grandes tecnológicas, lanzan productos y servicios vinculados a pagos móviles para seducir a un mercado cuyas previsiones es que cada vez crezca más.

Existen informes sobre la evolución de los pagos móviles casi como tantas consultoras, entidades u organizaciones existen vinculadas a la tecnología o el sector financiero… De todas formas, los estudios con cifras y previsiones siempre sirven para contextualizar y estar al corriente del movimiento marcado por las tendencias. Según el Informe Mobile en España y en el Mundo 2016, de Ditrendia, España es el cuarto país con un mayor número de usuarios de pagos móviles en Europa por detrás de vecinos como Turquía, Polonia (estado similar) e Italia.

Dentro de los métodos de pago móviles que existen hoy en España, conviven los productos lanzados por fabricantes de teléfonos móviles, las empresas que dan servicios de telefonía y por último las entidades bancarias. Son, lógicamente, los tres sectores que tienen intereses vinculados a la compra de servicios a través de un smartphone. Ninguno de ellos quiere quedarse fuera del reparto de esa tarta. Conviven las soluciones de Google, Apple o Samsung; Movistar, Vodafone u Orange; y BBVA, Caixabank o Santander. Luego hay otros jugadores/aplicaciones como Line.

1.    Android Pay

Android Pay es la aplicación de pagos móviles de Google, presentado durante el evento para desarrolladores Google I/O de 2015 para su sistema operativo Android M, el OS móvil previo al último lanzamiento, Android N. Android Pay es compatible con cualquier teléfono Android 4.4. KitKat o posteriores que no haya sido rooteado, y con conectividad NFC (Near Field Communication - Comunicación de Campo Cercano en español), la tecnología para conectarse con los terminales de cobro. Esto es lo que permite, por ejemplo, el pago con tarjetas con sistema contacless, sin contacto físico con un TPV o un smartphone, con acercarlo es suficiente.

A día de hoy, Android Pay no está presente en España pero lo estará pronto. España es un país con mayor penetración de Android que de iOS, y de ahí que le dediquemos un espacio en este listado. De todas formas, no es el único sistema de pagos móviles en Android. Google tiene acuerdos con varias entidades o fabricantes de tarjetas para que el método funcione en la mayoría de los casos, sobre todo en EEUU: BBVA Compass (filial en EEUU), Bank of America, City, US Bank, Wells Fargo; o empresas como American Express, MasterCard o Visa.   

2. Samsung Pay

Samsung es otro de los fabricantes de teléfonos móviles (hardware) que se introduce en el negocio del software especializado en pagos móviles. Para que el usuario pueda utilizar Samsung Pay necesita los mismos requisitos de hardware que con Android Pay: sistema operativo Android 4.4. sin root y tecnología NFC. Los dispositivos Samsung con estas características son Galaxy S7 edge, Galaxy S7, Galaxy S6 edge+, Galaxy S6 edge, Galaxy S6 y Galaxy A5 (2016), aunque en este modelo de teléfono la disponibilidad de Samsung Pay depende del operador.

La aplicación opera como si fuera una tarjeta de débito o crédito, pero es necesario que la tarjeta que respalda el servicio, sea Visa o Mastercard, y esté expedida por CaixaBank, Abanca o ImaginBank. Samsung pone a disposición de sus usuarios un enlace con un formulario donde cada uno puede ser informado de la fecha prevista para el lanzamiento del servicio de pago móvil con su entidad. La aplicación descargada en el smartphone permite que el consumidor escoja la tarjeta con la que quiere pagar, habilite el sistema con su huella dactilar para garantizar la seguridad del servicio y acerque el móvil al datáfono para hacer el pago.

Este vídeo de Andro4All resume a la perfección el funcionamiento de Samsung Pay: 

3. BBVA Wallet

BBVA Wallet es la aplicación de pagos móviles de la entidad española. Está disponible tanto en Google Play, para sistemas operativos Android, como en la App Store, para sistemas operativos iOS. El objetivo del servicio es que los clientes de BBVA puedan acometer pagos de productos y servicios con su smartphone con el mismo nombre de usuario y contraseña que da acceso a su zona privada en bbva.es. La aplicación es compatible con varias tarjetas y anota en un feed continuo cada uno de los pagos vinculados a la tarjeta con la que se pagó.

BBVA Wallet necesita para Android los mismos requerimientos mínimos que los dos sistemas de pagos anteriores: el sistema operativo tiene que ser Android 4.4. o superior. Una de las ventajas de las que dispone BBVA Wallet es el gran paquete de descuentos asociados a su uso. Según la web del servicio, los clientes de BBVA que utilicen Wallet tendrán descuentos de hasta el 15%: un 3% en iPad mini y gama iPhone; un 5% en iPads; un 8% en la gama iPod, ordenadores iMac y MacBook y en Apple TV y Cinema Display; un 10% en MacPro y accesorios de Apple; y un 15% en accesorios que no sean de Apple. Al menos hasta el 31 de diciembre de 2016. 

4. CaixaBank Pay

CaixaBank es un monedero virtual disponible tanto para teléfonos Android (para versión 4.4. del sistema operativo o superior) e iOS (versión 7 o superior). Con la aplicación descargada, cualquier cliente de CaixaBank puede sacar dinero de los cajeros o pagar en tienda física directamente con el smartphone en el TPV sin necesidad de hacer contacto con él, gracias a la compatibilidad con tecnología NFC.

CaixaBank está asociada a Ealia, un sistema de pago móvil entre particulares: el método permite que un usuario puede ingresar dinero directamente en la cuenta de un destinatario sólo con un número de teléfono móvil o un correo electrónico.

5. Santander Wallet

Santander Wallet es otro de los monederos virtuales asociado a una entidad bancaria. La aplicación posibilita pagos móviles a través de tecnología NFC y en dispositivos Android (sistema operativo versión 4.4.2.) e iOS. Además, permite el envío de dinero a los contactos de la agenda sin conocer la cuenta del destinatario. Lógicamente, el método de pago da acceso a toda la información de transacciones o servicios vinculados a las tarjetas (activarlas o bloquearlas, consultas del PIN de acceso, traspasos de dinero de cuenta personal a tarjeta…). Lo habitual.

No son los únicos métodos de pago móvil en España. Existen muchos otros ejemplos de aplicaciones que facilitan el pago desde un smartphone: el ya mencionado servicio de ImaginBank, los monederos virtuales  Sabadell Wallet y Bankia Wallet, la aplicación de ING Direct, y también los servicios de operadores de telefonía como la aplicación Vodafone Wallet u Orange Cash. Lo cierto es que hay numerosas opciones para que cualquier consumidor español pague desde el teléfono móvil, pero aún queda mucho camino por recorrer en la adopción de su uso. 

Creado el 03 Ago. 2016
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Todos los grandes actores del sector bancario dan por enterrado el sistema tradicional de autenticación basada en usuario y contraseña, sobre todo con la llegada del escenario posterior a la nueva directiva PSD2 (Revised Directive on Payment Services). PSD2 cambia por completo la relación entre los clientes, la banca comercial tradicional y las emergentes compañías fintech, que ahora irrumpen como un proveedor más de servicios financieros con acceso a información de cuenta y pagos. El entorno en el que los bancos cuidaban de dinero y datos ha muerto, y la gestión de la identidad digital adopta un cariz importante.

Algunas entidades llevan tiempo trabajando para el día en el que serán un proveedor más dentro del mercado europeo. Esa es la razón por la que, algunas, se están transformando en plataforma como servicio (PaaS) o adquiriendo startups del mundo de los pagos móviles, diseño o usabilidad con el objetivo de mejorar la experiencia operativa de servicio con sus clientes. Ya no serán nunca más los dueños en exclusiva de la información sensible de los usuarios si estos dan acceso a esa información y a sus cuentas a terceros actores. Su capacidad para competir depende de cómo gestionarán la identidad digital de forma segura y ágil.

Dentro de ese cambio de estrategia global de las entidades financieras, tanto en aquellas que están liderando ese cambio como en aquellas que aún no han empezado pero saben que no tienen otra posibilidad, el uso de las intefaces de desarrollo de aplicaciones ocupa un papel protagonista. Las APIs están generando negocio a las empresas que las utilizan en su estrategia DevOps en tres campos: pago por uso, modelos de suscripción y reparto de recursos e ingresos.

Lo más probable es que los bancos sigan siendo en un futuro, aún más con ese mercado liberalizado que propone la PSD2 impulsada por la Autoridad Bancaria Europea, en los únicos proveedores de identidad digital de confianza. Es decir, en los proveedores de la tecnología y la infraestructura para garantizar que cada operación financiera con terceros cumple con los requisitos impuestos por la propia normativa. Lógicamente, ese servicio tendrán un coste para el resto de proveedores que dan servicio con la autorización de los propios clientes. ‘La identidad es el nuevo dinero’ es una afirmación que da título a un interesante libro de David Birch y que resume a la perfección el futuro de esos ingresos

La identidad digital, los clientes y blockchain

Algunos expertos de identidad digital sostienen que toda la información personal que confecciona esa huella intransferible de los usuarios no puede estar en manos de bancos ni empresas fintech, sólo puede estar bajo la tutela del propio cliente. Sólo así es posible que el mundo financiero pueda proveer servicios cruzados a todos los usuarios. Si la identidad digital de un usuario recae bajo el control de una entidad, podría darse el problema de tener que disponer de varias identidades para cada proveedor de servicios, de información de cuenta o de pagos. Los datos personales deben ser visibles y accesibles a su dueño y el lugar donde se encuentren no debería ser un aspecto relevante. Hoy banco, mañana fintech.

Eso no sería, en ningún caso, un impedimento para que las entidades financieras fueran un intermediario que permitiera una identidad digital verificada de los clientes, tal y como hemos explicado con anterioridad, aunque no tuvieran los datos personales bajo su control ni gestión. Incluso en ese escenario, los bancos ganan porque una identidad digital verificada en manos de las entidades facilitaría en la mayoría de casos el cumplimiento de los requisitos de seguridad y protección.

Una alternativa intermedia sería que los bancos y las empresas fintech alcanzaran un consenso para usar la tecnología externa blockchain como sistema de auditoria única para la identidad digital de los clientes. Empresas como Credits.Vision están trabajando en la creación de redes blockchains personalizables que conectarían otros blockchains, privados por el lado de los bancos y públicos por el de los consumidores de servicios y criptomonedas como los bitcoins. En un caso práctico, el usuario subiría a blockchain los datos personales que conforman su identidad digital en un paquete encriptado, que podría ser usado por un banco, una entidad regulada por el estado o un proveedor de telecomunicaciones. 

 

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Creado el 21 Jul. 2016
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La robotización de las empresas ya no es una idea de ciencia ficción. Es una realidad en numerosos sectores que afecta a miles de personas, bien porque parte de su trabajo está relacionado con el control de ese software o porque se quedaron sin empleo por esa automatización. La mayoría de las empresas que se decantaron por la robotización tienen dos objetivos: por un lado el ahorro de tiempo, los robots son más rápidos; y por otro el ahorro de costes en personal.

Muchas entidades bancarias y departamentos de finanzas de grandes compañías han ido incorporando en sus procesos laborales el uso de software para la programación de tareas. Acciones relacionadas con contabilidad de facturas o transacciones u operaciones financieras relacionadas con datos que no necesitan de la intervención de un profesional. Ese proceso recibe el nombre técnico de Automatización de Procesos mediante Robots (Robotic Process Automation - RPA).

La automatización de procesos en las entidades bancarias forma parte de una proceso a mayor escala conocido como sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP - Entreprise Resource Planning), íntimamente relacionado con el uso de plataformas SaaS (Software como Servicio) y computación en la nube para contabilidad financiera, pero también otros departamentos como producción o distribución. En ese escenario, los bancos pueden reducir costes entre un 20% y un 50%, se facilitan los flujos de trabajo en los departamentos de TI, un mejor control del riesgo con una disminución del error humano en las operaciones y una recogida y análisis más eficaz de los datos para la toma de decisiones.

Ese proceso de automatización provocará una reducción sustancial en la implicación de las personas dentro de los procesos operativos en las empresas. Y los bancos y los servicios financieros son uno de los mercados más afectados, según las cifras aportadas por el informe de la consultora EY titulado ‘Global banking outlook 2016. Transforming talent. The banker of the future’

Campos de la automatización bancaria

Hoy en día la banca internacional ha introducido proceso de programación basada en robots en numerosos campos de su negocio: gestión de grandes volúmenes de datos (información estructurada); operaciones habituales con productos financieros tan sencillos como una cuenta o complejos como una hipoteca en tiempos muy reducidos; control del fraude; elementos importantes para los equipos de tecnología como la escalabilidad de los recursos por la demanda; y para recursos humanos para la retención del personal

- Gestión de grandes volúmenes de datos: la gestión de los Big Data, sobre todo si un error humano puede significar alteraciones muy perjudiciales para el negocio bancario, suele recaer en distintos tipos de software. Se gana en precisión   y se disminuye el riesgo de una mala gestión o de un mal cálculo: no sólo en el resultado de operaciones, también en datos personales erróneos (por ejemplo: nombres de titulares de una cuenta o su edad).

Es habitual dejar en manos del software el intercambio de datos e información entre plataformas o sistemas, como por ejemplo aplicaciones, o bien llevar a cabo toda la purga de los datos incompletos o equivocados. También la extracción de la información contenida en formularios y su incorporación a los sistemas de la propia entidad o la actualización de las entradas (ya sean ingresos o devengos) en las cuentas de los clientes. Hay todo tipo de tareas bancarias ya automatizadas.     

Aquí la automatización de procesos mediante robots sustituye la labor de los profesionales para crecer en eficiencia y velocidad sin que eso suponga una mayor exposición al error, más bien todo lo contrario. Es en este tipo de tareas donde el software puede suponer un mayor ahorro de costes.  

- Operaciones con productos financieros: gran parte de las tareas relacionadas con cuentas bancarias, préstamos o créditos, tarjetas de crédito y débito o hipotecas ya está automatizada gracias al software. Una tarea habitual es lo que se conoce como conciliación bancaria, un proceso de control por el que se cotejan los asientos contables de la entidad y los de cada cuenta personal de cliente. Ese proceso suele estar programado para ahorrar costes, aumentar la velocidad y reducir la posibilidad de error.

Las peticiones de tarjeta de crédito también suelen estar sometidas a automatización: el cliente rellena un formulario web, cuya información es enviada a la unidad central de la entidad para ser expedida. Los procesos de aprobación de hipotecas también dependen más de los parámetros de un software que del criterio de una profesional. Un tercer aspecto importante es el aviso automatizado de los préstamos o créditos personales que se encuentran en situación de mora por el impago del cliente. Sería complicado y especialmente costoso que esta tarea no dependiera de un robot. 

Control del fraude: en muchas ocasiones se producen movimientos extraños en una cuenta bancaria de algún cliente que provoca una alerta en los empleados de la entidad. Eso suele iniciar una investigación para detectar si se está produciendo una vulneración de la cuenta y se contacta con el cliente para determinar si realmente los movimientos son suyos o no. Algunas veces, los cobros en terceros países se deben a un fraude. La alerta temprana de esos comportamientos extraños está automatizada gracias a un software. El uso de técnicas de aprendizaje automático o de máquina (machine learning) para evitar el fraude bancario son habituales. 

Aumentar la escalabilidad de los servicios de TI: todas las empresas del mundo, y los bancos lo son, tienen picos de trabajo con mucha frecuencia, ya sean a finales de mes, durante el cierre trimestral o del ejercicio anual. Para las entidades resulta más barato y más rápido crecer en recursos de software (que pueden escalar y luego volver al punto de partida) que responder al crecimiento de la demanda con la contratación de personal. 

Retención de talento: una de las principales razones del absentismo laboral y el abandono final de las empresas es el trabajo mecánico, poco creativo y poco edificante. Las entidades bancarias recurren al software y los robots para descargar a los equipos de labores que sólo acarrearían más estrés a sus profesionales. Tareas que en la mayoría de los casos son perfectamente programables con ayuda de la tecnología. 

Implicaciones técnicas por la robotización

La automatización de procesos mediante robots (RPA) necesita cambios culturales en cualquier organización, pero también cambios en los recursos que aportan los equipos de TI (infraestructura y seguridad), sobre todo en la Gestión de Procesos de Negocio (en inglés, Business Process Management). BPM es la disciplina corporativa que automatiza, ejecuta, mide y optimiza el flujo de la actividad empresarial en apoyo de los objetivos de la propia empresa. Y afecta a todos los recursos de la compañía: empleados, sistemas, plataformas, clientes, socios…

Son los profesionales de Gestión de Procesos de Negocio quienes deben encargarse de adaptar las nuevas tecnologías, normalmente asociadas a procesos disruptivos, a los intereses de la empresa: ya sea el software o la robótica, el Internet de las Cosas o la nueva era de servicios y productos móviles. El banco del futuro no se parecerá en nada a lo que hoy somos capaces de soñar.

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Creado el 15 Jul. 2016
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Los nuevos consumos de información y de producto han sufrido un vuelco increíble por la incidencia de la era móvil: teléfonos y relojes inteligentes o tabletas han transformado la forma en la que los usuarios, que además son clientes, se relacionan con la oferta que les rodea. Eso tiene una incidencia notable en el negocio bancario: se transforman los productos, cambian los hábitos de consumo, evoluciona el negocio. Y ninguna entidad bancaria puede escapar a esa mutación.

La era móvil es la semilla reformadora con dos elementos clave: el futuro de las entidades está en su evolución como Plataformas como Servicio (PaaS), basadas en una fuerte apuesta por las interfaces de desarrollo de aplicaciones para el diseño de productos adaptados a los nuevos consumos y la apertura de un nuevo espacio de negocio en su relación con terceros proveedores; y, segundo, la llegada de la normativa europea PSD2 (Revised Directive on Payment Services), que modifica por completo el escenario financiero en la UE porque obliga a los bancos a proporcionar acceso obligatorio a datos y servicios de pago a terceras empresas.

¿Quiénes son esas terceras empresas? Las compañías que se conocen como fintech y que concentran su negocio en dos sectores esenciales: servicios de iniciación de pagos (PIS) y servicios de información de cuenta (AIS). En ambos casos, dos negocios que fundamentan sus hábitos de consumo en procesos digitales, aplicaciones y el uso de los dispositivos móviles inteligentes.

Datos del nuevo entorno bancario

Hoy en día la mayoría de personas disponen de un teléfono inteligente o algún otro dispositivo móvil en el que pueden descargar aplicaciones bancarias y financieras desde las que consultan movimientos de cuenta y tarjetas, hacen transferencias y planes de ahorro, solicitan información sobre productos financieros complejos… Existen informes que analizan ese nuevo entorno para el negocio bancario:

●  El valor de la economía vinculada a los sectores con productos y servicios móviles seguirá creciendo durante los próximos años. El estudio The Mobile Economy 2016’ de GSMA hace una previsión hasta 2020. Es evidente que existe una tarta bastante jugosa para las compañías que descifren las claves de generación de ingresos a través de dispositivos móviles. Los bancos son un actor más en ese ámbito.

● El informe ‘Consumers and Mobile Financial Services 2016’  hace una radiografía bastante reciente de cómo es el mercado móvil en EEUU. Algunas de las cifras son reveladoras: el 87% de los estadounidenses dispone de un móvil, datos similares a 2014 y 2013; un 77% de esos móviles son teléfonos inteligentes, por encima del 71% de 2014 y el 61% de 2013.

● El mismo análisis aporta algunas cifras sobre la adopción de los servicios financieros en la era móvil: un 43% de los estadounidenses usó una cuenta bancaria a través del teléfono los últimos 12 meses, frente al 39% de 2014 y 33% de 2013; ese dato en smartphones sube hasta el 53%, frente al 52% de 2014; un 28% de los usuarios de teléfonos inteligentes hizo uso de pagos móviles, sobre todo para pago de facturas, compra de contenidos digitales y por último la adquisición de algún producto en una tienda de e-commerce. Este gráfico resume la evolución de todas esas cifras entre 2011 y 2015:  

● El informe ‘The Mobile Economy 2015’ de GSMA aporta algunos datos y previsiones interesantes sobre los nuevos negocios móviles para la banca internacional. Los servicios de crédito a través de un monedero móvil, que se han expandido gracias a los acuerdos entre operadores y bancos; seguros móviles, que están en retroceso; y servicios financieros vinculados a dispositivos móviles, al alza gracias a la nueva era mobile. A día de hoy es cierto que existen más productos y servicios móviles relacionados con el sector de la salud, pero los financieros crecen mucho. 

Acceso a los servicios bancarios en la era móvil

La banca móvil y los pagos móviles están teniendo una rápida implantación entre la población por muchas razones: se elimina la carga de productos físicos como las tarjetas, las monedas o los billetes; es un método bastante flexible vinculado a cualquier cuenta bancaria, de sistemas de pago en línea como PayPal o criptomonedas como Bitcoin; y también una forma más ágil gracias al uso de tecnologías de comunicación y pagos como NFC (Near Field Communication).

De todas formas, los clientes siguen prefiriendo otros métodos de relación con las entidades bancarias, ya sea una sucursal, un cajero automático o banca online, en detrimento de otras opciones como la banca móvil o la banca telefónica.   

Los usuarios de banca móvil suelen utilizar sus smartphones para hacer todo tipo de gestiones financieras desde sus dispositivos: más de un 80% suele tener descargada la aplicación de su entidad bancaria para hacer operaciones (consultas de saldo, transferencias entre sus propias cuentas o a cuentas de otros usuarios, recepción de información bancaria a través de notificaciones o correo electrónico…). En algunos casos, los clientes también han hecho uso de una tecnología conocida como captura de depósitos remotos: uso de la cámara del teléfono para capturar la cantidad a ingresar de un cheque y hacer el depósito.

Normalmente, cuando se le pregunta a un usuario de banca móvil las razones por las que hace uso de estos servicios, o se hace lo mismo con otros usuarios que prefieren otro tipo de accesos a los servicios financieros, la respuesta siempre gira en torno a tres conceptos importantes: facilidad, rapidez y flexibilidad. Siempre se exponen razones relacionadas con que la entidad puso a su disposición esos servicios, no existen sucursales o cajeros cerca de su casa o trabajo o creen que la banca móvil ofrece servicios seguros y la facilidad para chequear posibles fraudes.

Pagos móviles y seguridad

La implantación de los pagos móviles en el mundo está siendo progresiva. Pago de facturas, compra de productos físicos o el pago de suscripciones de algún tipo de contenido (medios de comunicación o servicios como Netflix) son los usos más comunes de los usuarios, pero cada vez crece con más fuerza el hábito de comprar en los puntos de venta móviles (MPOS - Mobile Point of Sales) en aquellos clientes que disponen de un teléfono inteligente, estén asociados a una cuenta personal, una tarjeta de débito, una tarjeta de crédito o una cuenta del estilo de PayPal.

Existen clientes de banca comercial que aún no hacen uso de los pagos móviles por varias razones: algunos creen que es más fácil pagar con dinero en efectivo o usar una tarjeta, mientras que otros no terminan de confiar en la seguridad del método, no le ven una utilidad real o no comprenden los distintos tipos de pagos móviles.  

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Creado el 04 Jul. 2016
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Pablo Junco, responsable de Estrategia de Microsoft, destaca que el sector financiero es el que más apuesta por blockchain. La combinación entre las APIs y la tecnología de bloques permiten un ahorro de costes y de tiempo en una transacción, entre otros servicios.

En este sentido, incide en que las APIs son un vehículo fundamental para tener éxito. “Las APIs nos permiten llegar a una masa, a un tipo de cliente que no habíamos pensado originalmente y así poder seguir evolucionando”.

Microsoft, al igual que BBVA, apuesta por las APIs y por abrirlas a terceros. En el caso de BBVA se impulsa a través de su plataforma abierta, en la que ofrece sus APIs financieras para ayudar a las empresas, startups, clientes y desarrolladores que quieren mejorar o transformar sus productos y servicios o crear nuevas líneas de negocio.

Esta apuesta por la innovación también es firme en Microsoft, a través de plataformas abiertas y el blockchain. Por ejemplo, usando Azure BlockChain as a Service (o Azure BaaS) --con múltiples socios de blockchain como plataformas de contratos inteligentes (o Smart Contracts) tipo Ethereum, Eris y Tendermint--, el consorcio R3 ha creado una peer-to-peer distributed ledger para conectar bancos.

No te pierdas todo lo que cuenta Pablo Junco sobre las APIs y la tecnología blockchain en la siguiente entrevista.

Más información:

Qué es ‘blockchain’, el ecosistema bitcoin basado en APIs

Carmen Cuesta: “Abrir los servicios a terceros supone un gran cambio de mentalidad en la banca”

‘Open Banking’ o como los bancos se transforman con una API

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Creado el 24 Mayo. 2016
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Las entidades financieras están utilizando APIs desde hace un tiempo para aplicaciones internas o para conectarse con terceros en un entorno bastante controlado y con acceso limitado. El reto que surge es el del uso de estas APIs abiertas de una forma masiva pero ¿qué posibilidades proporcionan las APIs?, ¿son capaces de diseñar modelos de negocio para desarrollar nuevos productos en la entidad?

Este debate alrededor de las APIs protagonizó una de las charlas, dinamizadas por Manuel Rodríguez López, director de Consultoría Tecnológica de Atmira¿Cuál es el potencial de Open API para la banca?- de la jornada de Revolution BankingJosé Manuel de la Chica, New Digital Business de BBVA, destacó: “La mejor solución tecnológica para abrir datos de los bancos son las APIs. Es un sector maduro y asentado, de hecho cada semana hay 120 APIs nuevas. Dentro de las APIs hacerlas open, públicas, es la mejor forma de crecer, los bancos no podemos perder ese tren”. BBVA apuesta por la innovación abierta y desde BBVA API Market las empresas pueden acceder a una serie de APIs para desarrollar nuevas líneas de negocio. Un nuevo camino que va de la mano de las APIs, como destaca el responsable de Open APIs de BBVA, Shamir Karkal

Xavi Gassó i Lorido, de Banc Sabadell, incidió en la confianza que tienen los clientes en los bancos para impulsar las APIs. “Para los bancos las APIs no son una amenaza. Nosotros damos seguridad y confianza a los clientes y queremos ser socios de los nuevos jugadores. Este partner se está estableciendo sobre todo en virtud de las APIs, en concreto de las open APIs. Estamos viendo el interés que existe en el sector fintech por integrarse con nuestros servicios, dado que damos el acceso a un grupo de clientes muy amplio al que difícilmente como fintech podrían acceder”.

En este sentido, Federico Caro del Moral, de Bankinter, resaltó que para los bancos la transformación digital no es una opción y sí una necesidad. “La transformación digital está afectando a la cuenta de resultados de los bancos y la manera de reaccionar es ser abiertos, ser colaborativos, ser ecosistema Hay que estar abiertos en todos”. Y puso de ejemplo el proyecto del banco digital alemán Number 26.

Eduardo Fernández, de Isban - Grupo Santander, compartió que todavía existe cierto recelo: “Para los grandes es abrir las puertas a un coto privado pero sí que es cierto que las APIs abiertas nos suponen un reto: tener una buena calidad y que todo lo que esté por debajo tiene que estar ordenado”.

En su opinión, “tener unas buenas APIs abiertas supone haber realizado un camino muy interesante. Supone un reto de calidad que se consigue desde una inversión desde abajo. Son una excusa para transformarnos por dentro”. Y añadió que no solo hay que pensar en las APIs que estén relacionadas de forma directa con el sistema bancario, también en aquellas del mundo de los datos, ya que estas “van a tener mucho valor y quizás comprometen menos nuestro negocio tradicional y pueden aportarnos otras vías de negocio sin tener que competir con la visión tradicional que tenemos de la banca”.

¿Cómo abordan los bancos esta transformación?

Hasta ahora, según De la Chica, de BBVA, se ha vivido una transición aunque actualmente las entidades financieras se están convirtiendo en plataformas. “No podemos quedarnos atrás. Hay que convertir un negocio tradicional en una plataforma de servicio (PaaS) al cliente pero también a otros que van a trabajar con nosotros y que no tienen mucho que ver con los roles tradicionales”.

En este sentido, indicó que antes se tenía a proveedores, consumidores y clientes, “ahora el concepto de partner se hace difuso, puede ser nuestro proveedor, un cliente o incluso el del banco de al lado o la startup de enfrente”.

De la Chica destacó que una de las virtudes de las APIs es que “hay consumidores que le dan una valor añadido y a su vez vuelven a venderlas. Estamos en un círculo donde los consumidores se convierten en productores”.

Gassó i Lorido, de Banco Sabadell, señaló, al respecto, que cada entidad ha trabajado y dibujado su propia API y ahora es el momento de que las entidades pongan el trabajo en común. Desde Bankinter, en este sentido, se alertó de que “ser abiertos requiere un nivel de exigencia brutal. Tienes que exponer muy claramente en tu API tu negocio y no es fácil”.

Por otra parte, el representante del Banco Santander explicó que gracias a la banca móvil las entidades ya se han transformado bastante en los últimos años, está tecnológicamente maduro y que ahora “no hay que hacer kilos de APIs, hay que hacer decenas muy bien. Hay que comprender qué es lo que se quiere vender y exponer. No hay que apificar todo el core bancario”.

Y una vez que se sabe qué es lo que se quiere ofrecer a los clientes, José Manuel de la Chica destacó que hay que pensar en él. “Un cliente que es doble: al exponer open APIs estamos ofertando un modelo de negocio Business to Business to Consumer. Nos relacionamos con un intermediario -un desarrollador, una startup, un fintech e incluso un competidor…- y detrás hay una capa adicional más, que es el usuario final que va a utilizar la aplicación”.

Un modelo que, incidió de la Chica, debe aportar un doble valor: “Tenemos que conocer qué necesita de nosotros el desarrollador, la startup, el consumidor de API y, por otro lado, qué le está pidiendo a este desarrollador su propio cliente”.

Para de la Chica, hay que ofrecer APIs de la forma más sencilla posible. “Sabemos que los desarrolladores y las startups que consumen APIs no consumen una sola, la media gira alrededor de seis y, por ello, la integración de las aplicaciones dentro de esas APIs debe ser lo más intuitiva posible y no debe ser un trauma para el desarrollador”, concluyó.

Si quieres saber más sobre la plataforma abierta de BBVA y sus APIs, visita BBVA API Market

Más información:  

- Infografía: ¿Qué es una API?   

- BBVA API Market, la plataforma de confianza para los innovadores financieros

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