Internet de las Cosas

Internet de las Cosas y su futura conexión con las startups

El auge de los dispositivos wearable y su creciente demanda están transformando los modelos de negocio. En este informe ahondamos sobre las posibilidades que puede generar en el mundo de Internet de las Cosas.
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28 Oct. 2014

A principios del mes de septiembre pudimos presenciar dos eventos muy importantes dentro del mundo de la tecnología. El primero fue la celebración de la Feria Internacional de Electrónica (IFA) 2014, que se llevó a cabo del 5 al 10 de septiembre en Berlín (Alemania), donde los grandes fabricantes de electrónica mostraron sus principales novedades en torno a la tecnología móvil y sus dispositivos wereables que, como cabía esperar, fueron los que crearon mayor expectación.

Unos días más tarde, fue Apple quien, en solitario, como es costumbre, celebró un evento en la ciudad de Cupertino (California), para presentar su iPhone 6 y su nuevo reloj inteligente: Apple Watch, el primer smartwatch de la firma. Sin duda, fue una de las presentaciones más esperadas del año ya que Apple era de las pocas empresas tecnológicas que faltaban por entrar en el mercado de los dispositivos wearables. Durante la celebración de IFA, firmas como Samsung o LG, entre otras, daban a conocer las nuevas versiones de sus relojes inteligentes.

La revolución del Internet de las Cosas

Pero no solo los smartwatch se han convertido en toda una tendencia de moda. En general, los dispositivos wearable y el auge del mundo de Internet de las Cosas (IoT) van a representar la próxima gran revolución en, prácticamente, todos los aspectos de la sociedad.

De hecho, estamos empezando a experimentar esa revolución con los mencionados relojes inteligentes, las Google Glass y las bandas inteligentes, por citar algunos, que nos permiten recibir notificaciones de las llamadas entrantes, de los mensajes de texto, de los correos electrónicos, de los mensajes de Twitter, obtener datos de geolocalización e, incluso, de información de nuestro rendimiento físico. Este nuevo nivel de conectividad va a cambiar los modelos de negocio de muchas empresas, como la manera en la que analizarán los datos y la de consumir los bienes y servicios.

Mientras que los consumidores siguen utilizando las conexiones Wi-Fi, bluetooth y 4G para conectarse a sus dispositivos inteligentes en el hogar, en la oficina, o en el coche, un cada vez más sofisticado grupo de dispositivos del Internet de las Cosas generará un mar de datos sobre ahorro de energía, mejoras de tráfico, estilos de vida, etc. que cualquier negocio podrá utilizar, por ejemplo, para ofrecer un mejor experiencia de cliente.

Por este motivo, cualquier tipo de empresa, desde el emprendedor y la startup más pequeña hasta la compañía más grande, están obligadas a actualizarse para no quedar fuera de las nuevas oportunidades de negocio que van a surgir.

Las oportunidades de negocio

Uno de los principales puntos de inflexión que generará la llegada de los nuevos dispositivos de la era de Internet de la Cosas, como hemos comentado, es la proliferación de datos que tendremos a nuestra disposición. De hecho, Internet de las Cosas se define como la interconectividad entre las cosas que utilizan la tecnología de comunicación inalámbrica (cada uno con sus propios identificadores únicos) para conectar objetos, lugares o personas a Internet, lo que permite la transmisión directa y el intercambio continuo de datos.

Dicha información generada puede que sea muy limitada en la mayoría de los dispositivos inteligentes que ahora mismo están en el mercado, pero, con el tiempo, estos productos evolucionarán ofreciendo datos muy valiosos para las empresas. Un ejemplo de ello lo encontramos en la compañía ThyssenKrupp, que ya hace uso de Internet de las Cosas para ofrecer mejores productos y servicios, en este caso, alrededor de sus famosos ascensores.

En este caso, ThyssenKrupp decidió incluir en sus ascensores una serie de sensores y sistemas que generan información sobre su uso. Dichos datos son analizados y transformados en inteligencia de negocio, lo que les permite mejorar sus operaciones e incluso el mantenimiento preventivo de los ascensores.

En el caso de los negocios más pequeños, las posibilidades que ofrece Internet de la Cosas se encuentran, por ejemplo, en los sensores de bajo coste, en las etiquetas RFID de los productos o en una aplicación instalada en el dispositivo del cliente. Gracias a ello, el consumidor podrá conectarse a la tienda o al negocio en cuestión, obteniendo información más concreta ligada a sus necesidades sobre sus productos y servicios.

Aunque esto es algo que ya podemos ver en los negocios online, la verdadera revolución llegará a la tienda física, donde el consumidor podrá coger su producto, el sensor instalado en dicho producto interactuará con el smartphone del cliente, y éste podrá recibir recomendaciones en tiempo real y en su propio teléfono. Además, es posible que llegue un momento en el que, al igual que en los ordenadores, los smartphones y las tabletas, los nuevos dispositivos inteligentes puedan actualizarse en el momento, lo que permitirá desplegar nuevas características a medida que estén disponibles, garantizando una mayor satisfacción del consumidor.

Durante los próximos años, Internet de las Cosas cambiará dramáticamente los productos que ahora usamos todos los días, junto con las empresas que los venden. Por ello, los negocios, emprendedores y startups, deberían tener en cuenta la evolución de este tipo de dispositivos y de sus posibilidades para poder ser competitivos en el futuro.