Herramientas para medir el éxito y la efectividad de tu API

Herramientas para medir el éxito y la efectividad de tu API

Existen diferentes soluciones para monitorizar el rendimiento de una API, tanto en términos de tráfico como de calidad y rapidez de las respuestas que proporciona. Detectar fallos en el código o cuantificar los ingresos que genera también son algunas de las opciones que ofrecen estas útiles herramientas.

BBVAOpen4U
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11 Ago. 2017

El abanico de APIs disponibles para desarrolladores es cada vez más amplio. Acudir a un servicio externo que facilite las herramientas que, de otra manera, tendrían que construir ellos mismos desde cero no solo les permite ahorrar tiempo, sino también recursos.

Por eso, para que quienes recurren a tu API se sientan satisfechos con el resultado no hace falta ofrecer todas las opciones posibles, sino asegurarte de que tu servicio funciona correctamente y no encuentran baches en el camino. La única manera de cumplir con esta premisa es monitorizar su rendimiento y considerar posibles cambios para que sea compatible con el ‘software’ de terceros. Sin duda, la labor que se hace más difícil a medida que aumenta la complejidad y el número de dependencias (componentes que pueden usar las aplicaciones) de la API.

Así, las claves para comprobar el éxito de tu API están en vigilar tanto el tráfico (las llamadas que recibe) como los desarrolladores y aplicaciones que la utilizan, la calidad del servicio que ofrece (aquí se incluye la tasa de errores, los fallos de código y la eficiencia de las respuestas) y los ingresos que proporciona su utilización por parte de terceros.

Recursos: APImetrics, Visual Studio Application Insights y APIscience

Afortunadamente, existen diferentes herramientas que permiten mantener vigilada tu API y detectar pronto los posibles fallos para solventarlos rápidamente. Una de ellas es APImetrics, una especie de cuadro de mandos desde el que analizar diferentes parámetros de la interfaz de programación.

Esta solución ‘software’ permite medir el tiempo que tarda la API en responder a las peticiones de las apps, la efectividad de su contestación y la capacidad de reacción que presenta para cada dependencia o tipo de llamada. Así, ofrece una visión holística del rendimiento del servicio.

Otra herramienta de monitorización es Visual Studio Application Insights, disponible en el servicio Azure de Microsoft. En este caso, los análisis incluyen la comprobación de bases de datos ASP.net, llamadas HTTP y bases de datos Java y ASP.net, además de la evaluación de las interacciones entre la API y las interfaces externas en tiempo real.

Un punto a recalcar del programa es que permite analizar la respuesta producida por un tipo de llamada en particular, de forma que es posible evaluar que las versiones de la interfaz propia y la de terceros son compatibles. Por otro lado, los fallos y las excepciones aparecen detallados en los informes que brinda la herramienta. 

Mirar al pasado para entender el presente

A diferencia de las anteriores, el tipo de análisis que proporciona APIscience es escalonado; primero evalúa la integración de las APIs externas con la propia, para luego valorar los resultados de sus interacciones. Sirve para monitorizar, entre otros estilos de arquitectura ‘software’, las API REST, JSON y OAuth.

Una de las principales ventajas de esta herramienta es que permite contrastar las versiones previas de las interfaces de programación con la presente, una comparación que sirve para detectar errores, respuestas lentas y problemas de integración.

La herramienta se basa en un sistema que monitoriza las variaciones en el funcionamiento de la API y su rendimiento en función del tiempo, representando después los datos en útiles gráficos dinámicos. Estos informes sirven a los desarrolladores para analizar el código de la interfaz de programación en busca de posibles errores.

Por su parte, AlertSite ofrece un tres por uno para vigilar tanto el rendimiento de la API como el de páginas webs y aplicaciones. En el caso de la primera, la solución se llama SmartBear, un completo gestor del estado y salud de interfaces de programación. Se basa en una red de nodos para monitorizar la velocidad de las interacciones y las respuestas a nivel global (incluye un mapa en los informes de resultados), relacionando después estos flujos con el grado de rendimiento exhibido en cada caso.

Otra de las útiles características de la solución de AlertSite es que ofrece distintos tipos de análisis adaptados a APIs de terceros, públicas y de socios, ya que cada una de ellas presenta una problemática diferente. SmartBear acepta, además, secuencias de comandos, de forma que las herramientas internas de evaluación, como Ready! API y SoapUI, están integradas en el servicio. Los desarrolladores pueden ejecutar así esos otros servicios dentro del mismo producto.

Lo ideal, una combinación de herramientas

Aunque las herramientas y soluciones son variadas, la elección de una u otra va a depender de las necesidades de cada caso. Si únicamente se aplican evaluaciones globales, sin mirar demasiado al detalle las funcionalidades de la API, esta puede parecer perfectamente funcional respecto a las aplicaciones de terceros pese a ser una versión desactualizada u obsoleta.

Por otro lado, comprobar únicamente los elementos básicos de la API, sin atender al cuadro general, también es una aproximación parcial. Lo ideal es combinar ambas estrategias para lograr una monitorización completa.

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